
Dentro de los personajes chinos a través de su historia, resalta la figura de Wang Luobin, quien dedicó toda su vida a una pasión que nunca la abandonó: la música folklórica de las étnias de la parte occidental de China. Al final, nos ha dejado una notable y valiosa obra musical.
Nació en Beijing en 1913 y falleció el 14 de marzo de 1996 en la ciudad de Urumqi, capital de la Región Autónoma Uygur de Xinjiang. Cursó sus estudios primarios, secundarios y universitarios en Beijing. Su vocación por la música, manifestada cuando era niño, quizás se debe al ambiente que creó en el hogar su padre, un pintor que vivía en las afueras de Beijing.
Cada vez que terminaba un cuadro, el abuelo solía cantar la ópera de Kun Qu, una de las más antiguas y de canto más melodioso de China. Luego, los fines de semana, su padre lo llevaba al teatro para gozar plenamente de la ópera de Kun Qu.
En 1934, se graduó en la facultad de música de la Escuela Normal Superior de Bejing donde estudió orientado por una maestra rusa, famosa por haber sido la tía del último zar de Rusia. Acababa de cumplir 24 años, cuando sucedió el incidente del 7 de julio de 1937, en que los invasores de Japón desencadenaron la guerra contra nuestro país atacando el Puente de Marco Polo.
Wang Luobin participó en la lucha formando parte de una fuerza anti-japonesa en el noroeste de China. En una posada situada en la montaña de Liu Panshan, en Ning Xia, en la región occidental de nuestro país, tuvo una experiencia que cambió completamente el rumbo de su vida: escuchó cantar, a la dueña de la posada, una canción fascinante.
Impresionado por el ritmo y la belleza de la melodía, su primer gran contacto con el estilo de la música típica de la región occidental del país, decidió establecerse en esa zona de enorme riqueza musical.
En más de medio siglo, Wang cumplió una extraordinaria labor en el área de la recopilación, arreglos y creación de canciones folklóricas de las regiones del Oeste y noroeste de nuestro país. Hizo un cuidadoso registro de ellas y las tomó como motivo de inspiración para crear sus propias canciones. Así, rescatándo y arreglando un valioso repertorio musical, consiguió poner en circulación más de 700 canciones de diversas étnias del país.
Además, compuso cuatro óperas chinas, publicó ocho colecciones personales y ofreció muchos conciertos de sus obras creativas dentro y fuera de China. En diciembre de 1995, dio el último concierto de su vida. Fue en Singapur.
Poco tiempo después, el 14 de marzo de 1996, este gran maestro falleció en la ciudad de Urumqi, Xinjiang, a los 82 años de edad.Wang Luobin, ha echado al viento innumerables canciones y ese viento que nace en toda la vasta extensión del Oeste de China, hoy recorre todos los lugares del país.
Tags: musica china, Wang LuobinArtículos relacionados


0 Comentarios en “Wang Luobin, el músico chino”