
Dentro de la variada artesanía china destaca los trabajos milenarios en el mineral del jade. Precisamente, los grandes artesanos y talleres se encuentra en la ciudad de Tengchong, que está ubicada en la Prefectura de Baoshan en la parte occidental de la provincia de Yunnan, a 700 kilómetros de Kunming, que es la capital de la provincia de Yunnan.
Esta pintoresca región está compuesta por el mar caliente y campos bien conservado agrupado en volcanes, así como hermosos paisajes naturales y puntos de interés histórico y cultural. Es, pues en este marco hermoso de paisajes en que se elaboran desde la más remota antigüedad el jade.
En este sentido, esta zona de Yunnan destaca por su excelente calidad en donde Tengchong obtiee un galardon por su trabajo en el labrado y el comercio de la jadeíta que floreció en esta región durante casi cinco siglos. Lamentablemente, en la primera mitad del siglo pasado la pequeña ciudad fue destruida por los invasores japoneses.
Las crónicas relatan que esta ciudad fronteriza a lo largo de más de ocho siglos se han abierto numerosos pasos y se han acuartelado multitud de tropas por lo que fue convertida en una ciudad militar. Por ello, el general Li Sheng de la dinastía Ming, ordenó levantar allí una ciudad de piedra de planta rectangular protegida por altas y gruesas murallas.
Lo cierto es que Tengchong se convirtió en La capital de la jadeíta con las dinastías Ming y Qing y que prosperó durante casi quinientos años gracias a su privilegiada situación geográfica y al desarrollo de la civilización local. Cabe destacar que en Tengchong no hay minas de jadeíta; pero sí hay talleres y tiendas que trabajan con este mineral.
Este mineral denominado jade pertenece a los silicatos. A menudo acoge un tono verdoso debido a impurezas de cromo y desde hace más de 5.000 años se utiliza el jade en China como material para fabricar utensilios y adornos. A lo largo del tiempo se desarrolló un verdadero culto del jade y tuvieron fama de amuletos que atraen la suerte.

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