Una de los recorridos para compenetrarse con la historia china, es visitar el Templo de Fahai que se encuentra en la vertiente norte de la Montaña Cuiwei, a 20 kilómetros del centro de Beijing.
La historia relata que su nombre original era Templo Longquan y fue rebautizado como Templo de Fahai tras su reconstrucción entre el cuarto y octavo año (1439-1443) del Reinado de Zhengtong, de la Dinastía Ming (1368-1644).
La característica más distintiva del Templo son los frescos de la dinastía Ming. El área total de los frescos es 236,7 metros cuadrados.
Comparando con otros famosos frescos en China, tales como los frescos del Palacio Yongle y frescos de Dunhuang, el de Fahai es el mejor conservado que también es notable en la representación de figuras, la sutileza de las pautas y los métodos artesanales.
En este sentido hay diez murales bien conservados y completos que muestran a los Bodhisattvas de la tradición del Budismo, animales, flores, plantas y paisajes. Todos estos murales están en la Sala Mahariva con una superficie cubierta de 236,7 metros cuadrados.
Lo sorprendente es que tras 500 años los murales se mantengan intactos y tan brillantes como si estuvieran recién pintados!

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