
Lhasa es la capital de la Región Autónoma del Tíbet de China y cuenta de una dimensión de 29,052 kilómetros cuadrados. Debido a la Sierra Himalaya que se encuentra al sur de Lhasa, esa zona tiene un clima semiseco bajo la influencia de monzón altiplano.
En todo el año, siempre se ve el cielo desespejado, y hace poca lluvia. En invierno en Lhasa no hace mucho frío, y en verano no hace calor. La temperatura promedio anual de Lhasa alcanza a 7.4 grados centígrados. Las lluvias se concentran en los meses de julio, agosto y septiembre, y el volumen anual de caida de agua llega a 500 milímetros. Las horas de rayos solares anuales superan 3,000, por eso, Lhasa también ha sido denominada ¨la ciudad de rayo solar¨.
En Lhasa, el aire es fresco, y los rayos solares son brillantes. Hay una gran diferencia de temperatura entre el día y la noche. Por eso, Lhasa es un lugar muy ideal para tomar vacaciones en verano.
Lhasa se situa en la altiplanicie Qinghai-Tíbet, conocido como ¨el Techo del Mundo¨. Su altura promedio sobrepasa 3,600 metros sobre el nivel del mar. Por eso, la presión del aire es bastante baja, y el oxígeno es 25% a 30% menos que en la tierra llana. Los que acaban de llegar a la altiplanicie, siempre recibe un altiplanazo en cierto nivel, cuyos síntomas son el dolor de la cabeza, rápido respiro, entre otros mareos.
En el idioma tibetano, Lhasa quiere decir el lugar sagrado donde viven los dioses. Lhasa tiene una larga historia y un profundo sentido religioso. Los principales sitios turísticos en la ciudad son los siguientes: el Templo Jorkang, la Calle Baikuo, el Palacio Potala, etc. (la foto se trata del Palacio Potala).
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