En Weifang, que está en la provincia de Shandong, al sur de Beijing, a mediados de abril, se celebra un Festival de Cometas donde se empinan miles de ellas y se valora, no sólo, su diseño si no, también, su capacidad de vuelo.
Las cometas son una parte importante de la cultura tradicional china y, por supuesto, el dragón es un animal muy apreciado. Las cometas se construyen con varas de bambú unidas con hilo de alambre, madera y papel de arroz o seda pintados a mano con tinta china; miden desde uno a tres metros o hasta donde llegue el ingenio y la imaginación de su creador y suelen ser representaciones de animales, pájaros, insectos o dragones.
La primera información de la existencia de cometas en China se remonta al periodo de las Primaveras y Otoños, entre el 722 y el 481 a. J.C. y se utilizaban para el espionaje. Una leyenda cuenta que durante la guerra Han-Chu, en el año 203 a.J.C., el general Han mandó construir unas cometas enormes que hacían volar sobre las tropas enemigas, estas cometas llevaban niños colgando tocando melodías con flautas y, así, consiguieron distraer al enemigo y vencerlo.
Las cometas, también, se usaban como “palomas mensajeras” transportando mensajes urgentes.Ya en la dinastía Tang pasaron a formar parte del entretenimiento de cortesanos y campesinos.
Tags: festival Internacional de Cometas, Shandong, WeifangArtículos relacionados


0 Comentarios en “Las cometas de Weifang”