La semana pasada ví de nuevo la película El Último Emperador y lo cierto es que el vestuario lujoso de la corte imperial me ha parecido propio de una historia de otra tierra, otro mundo. Recordé también el vestuario de las últimas películas de La Guerra de las Galaxias, ciertamente inspirado en lo mismo, y la maravilla fue todavía mayor. Los vestidos y los adornos de la ropa tradicional china me parecen maravillosos, increíbles, absolutamente hermosos.
No siempre fueron así, pero parece que fue durante las dinastías Xia y Shang que se introdujo y se estableció un sistema de vestuario en el país, sistema que por supuesto sufrió distintas modificaciones y pulidos en cuanto al diseño, los colores y los adornos que debían usar los mas ricos y los mas pobres. Y además, el hecho de que China sea un país con muchas etnias ha hecho que su vestuario sea todavía mas glorioso. En fin, que en general la moda china se vio influenciada principalmente por las culturas de Asia Media que llegaron para relacionarse económicamente durante las dinastías Tang y Sui.
¿Características entonces? Bien, el color amarillo es el mas valioso y es símbolo del “centro”. El verde, rojo, blanco y el negro simbolizan el este, sur, oeste y norte respectivamente. Además, el verde, rojo, negro, blanco y amarillo son considerados colores puros que pueden usar los emperadores y oficiales. La gente común solo podía usar los colores secundarios. Pero las telas, los colores y los adornos hicieron de todos los vestidos, prendas estupendas y hermosas.
Por lo demás, la ideología también jugaba un papel importante y si durante la época feudal la moda era mas conservadora, durante las dinastías Song y Ming, los diseños fueron adquiriendo más calce y gusto, con diseños geométricos, pinturas de animales y plantas cuyos estilos de dibujo fueron variando, de lo opulento a lo abstracto, de dinastía a dinastía. Además, variaron las composiciones, los dibujos se fueron haciendo mas realistas y entonces los animales, las montañas, las flores y el agua que se representaban parecieron cobrar cada vez mas vida.
¿Quién puede dejar de impresionarse al contemplar estas ropas? Son lujosas y los adornos en las orejas y los tocados en las cabezas, algo espectacular. Os recomiendo no perderos la boda del protagonista, Pu Yi, de “El último Emperador” para seguir disfrutando.

